La mayoría de las personas alguna vez han escuchado hablar del tema acerca del consumo de la cannabis y su relación con el cáncer de pulmón, así como las enfermedades respiratorias en general.
A pesar de que en la actualidad, la planta de la cannabis es
ilegal por sus efectos psicotrópicos, existen estudios médicos en diferentes
partes del mundo como son: USA, CANADA, NUEVA INGLATERRA y NUEVA ZELANDA,
con muestras de pacientes que son usuarios de cannabis de manera recreativa,
los cuales son enfocados a comprobar si el consumo crónico de cannabis es causa
de CÁNCER DE PULMÓN.
1.- La marihuana es la droga ilícita más
consumida en el mundo con prevalencia de 2,5 a 5% y la segunda sustancia fumada
después del tabaco.
2.- Los fumadores de marihuana y tabaco muestran
menores valores de función pulmonar que los fumadores únicamente de
tabaco.
3.- Aumenta la prevalencia de enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en 0,3% por cada unidad de cigarrillo de
marihuana-año.
4.- Los usuarios de marihuana acuden con
mayor frecuencia a los servicios de urgencias por presentar síntomas
respiratorios, especialmente con exacerbaciones de asma bronquial.
1.- En comparación con el tabaco, se fuma
con bocanadas más largas y de mayor volumen de inhalación, conteniendo la
inspiración por varios segundos.
2.- Así los consumidores de marihuana retienen
cantidades de alquitrán y monóxido de carbono (CO), 3 y 5 veces mayores
respectivamente que al fumar tabaco.
3.- Generalmente se fuma sin filtro lo cual
provoca que la concentración de partículas en las vías aéreas sea cuatro veces
mayor que al fumar tabaco.
4.- Además, se mezclan cannabis y tabaco, lo
cual incrementa la exposición a hidrocarburos, genera temperaturas más altas
modificando procesos bioquímicos y la producción de numerosas sustancias.
Los primeros estudios que describen sustancias cancerígenas y
cambios mutagénicos con el uso de marihuana datan de la década de los setenta.
Tanto en el humo de combustión de marihuana como
en el del tabaco, se producen hidrocarburos aromáticos policíclicos HAP, como
benzopirenos y fenoles, que sugieren que el consumo de marihuana pueda ser,
también, un factor de riesgo de cáncer, especialmente pulmonar.
SIN EMBARGO, LA
EXPOSICIÓN AL HUMO DE LA COMBUSTIÓN DE LA CANNABIS, INCREMENTA EL RIESGO DE
INFECCIONES RESPIRATORIAS Y EPOC.
El humo de la marihuana causa lesión epitelial, con pérdida de células
ciliadas e hiperplasia de células caliciformes secretoras de moco. Estos
cambios conducen a una menor depuración mucociliar, con acumulación de moco y
colonización de gérmenes, lo cual aumenta el riesgo de infecciones en las vías
respiratorias.
Por otro lado, la contaminación de la marihuana
con el hongo Aspergillus fumigatus y bacterias gramnegativas es causante de
casos graves de aspergilosis en fumadores de marihuana inmunocomprometidos;
entre ellos encontramos pacientes con:
• VIH-sida.
• Enfermedad granulomatosa crónica.
• Trasplante de médula ósea.
• Trasplante de riñón.
• Cáncer tratado con quimioterapia.
Aunque la evidencia en los estudios encontró que no hay asociación entre
la incidencia de cáncer de pulmón y el consumo de cannabis, también se demostró
que el consumo único y prolongado de marihuana provoca BRONQUITIS
CRÓNICA, con síntomas como tos, sibilancias y esputo; siendo que dicho
padecimiento puede evolucionar a enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(EPOC).
METANÁLISIS
1.- Antimitogénicos
2.- Proapoptóticos
3.- Antiangiogenéticos












